
Una brizna de otoño se ha colado en la marcha. La fina lluvia, la niebla y el color de algunos árboles ya anuncian lo que tendremos a partir de ahora.
El suelo se va alfombrando. El viento arrastra hasta el suelo las hojas ya caducas que todavía persisten en agarrarse a su habitat, pero poco a poco llenan el camino.
Un día para retratar esos momentos donde se siente la naturaleza,
Pero hay que seguir, llegar hasta la cumbre y comprobarlo. Por mucho que la niebla nuble el paisaje, llegar hasta el límite del día te llena de satisfacción, te prepara para lo que queda de semana con especial alegría.
Un nuevo reto cumplido a pesar del tiempo, de las condiciones adversas y de la edad que nos va dejando un poso de sosiego y que algunas veces nos demanda dejar para otra ocasión lo que ayer hicimos.
El próximo día al siguiente reto. Por hoy os dejo las fotos del día, para recordar y revivir los momentos.