abril 11, 2026

No siempre lo despejado, lo iluminado por el sol, proporciona buenas sensaciones. El frio viento que circulaba por nuestra marcha, nos ha dejado un ambiente gélido y distante.

No hemos podido disfrutar como se merece el terreno, de el día.

Ha sido un día de muchas sombras, de crudeza de luz sobre el terreno, que produce en los entornos que no llega, oscuridad y desconcierto.

Hemos cambiado de luz tan de golpe, que las figuras a lo lejos tan solo son siluetas, figuras negras en un entorno azul y verde.

Las gafas, elemento muy de verano, han estado casi perpetuas en las caras de los caminantes.

Parece que la transición entre el invierno y la primavera nos traerá más de un día como el de este pasado domingo. Pero estaremos preparados.

Habrá que cambiar de elementos, quitar alguna capa, llevar la ropa necesaria para los cambios de humor que la primavera suele tener, las gafas de sol, y sobre todo, las ganas intactas, el deseo a flor de piel.

Os dejo las fotos de Iñaki, Patxi y por supuesto las mías para volver a revivir esos momentos.

Es una lástima que la fotografía no revele las sensaciones en todo su esplendor, pero para eso os dejo mis palabras, que espero que os transmitan al menos mi visión de un día lleno de luz, pero también, de muchas sombras.

 

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