febrero 18, 2026

Una mañana de otoño ha irrumpido de repente, sin apenas tiempo para hacernos a la idea, a pesar de los continuos avisos sobre ello desde la televisión y otros medios.

Necesitamos vivir el momento para hacernos una idea más cercana a lo que se nos viene encima. Provistos de capas, chubasqueros y artilugios varios para soportar las inclemencias, al final el tiempo no ha sido tan desapacible como se nos anunciaba.

La excursión, como últimamente, dividida, con pequeños grupos que se amoldan a la velocidad que el cuerpo aguanta en cada momento.

El paisaje, para el tiempo que hacía, agradable y muy verde por momentos, aunque también la desolación y panorama sombrío, le daba un aspecto de tristeza que por algunos instantes penetraba un poco en la mente.

Al final, una comida agradable, terminó con la marcha de esta primera aventura de otoño, en un paraje que de momento y hasta el próximo año, no volveremos a pisar.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies