marzo 6, 2026

Las recientes y constantes lluvias, aconsejaban replantearse la bajada prevista en la marcha hacia Zugarramurdi.

Por ello, cambiamos la ruta por una circular, que no tuviera esa carga de bajada.

El día se presentaba un tanto cargado de agua, pero no fue así.

La nubosidad imperante se portó con nosotros y a pesar de tanta, no descargó sobre nuestras cabezas la humedad alguna.

Pudimos apreciar a nuestro alrededor los montes cercanos, aunque en las distancias largas, la acumulación de nubes impidió ver más allá

Un día tranquilo, donde pudimos apreciar fundamentalmente, agua. Por torrentes, por el rio, por cascadas, llenando algunos caminos, agua por todos lados que no impidió disfrutar de la marcha, del paisaje y de la compañía.

Este pasado domingo ha sido uno de esos días que son difíciles de explicar los sentimientos, porque se quedan profundamente insertados en la mente, en el interior de uno mismo, produciendo un bienestar que se percibe sobre todo al terminar el día, o al día siguiente, cuando el recuerdo emerge y la tranquilidad se instala en esa evocación.

Por más días como este.

Os dejo las fotos de Maribel, Patxi, y por supuesto, las mías.

 

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